Sesión inaugural del Concejo Cantonal  de Sigchos conformada con los representantes electos de las parroquias de su jurisdicción. El magno evento se realizó, increíblemente, al aire libre y en un escenario improvisado, patentiza que la centenaria parroquia no contaba a la fecha con un local suficientemente amplio como para que pudiese caber en él una asamblea de importancia ni disponía siquiera de los enseres dignos de una oficina de sexta o séptima categoría.
   El soterrado desprecio y la desidia institucionalizada con que las sucesivas autoridades de la cabecera cantonal fenecida habían abusado de esta parroquia durante la larga y fatídica noche de dependencia, lo habían mantenido anclada al subdesarrollo más conmovedor. Todos los tributos de esta privilegiada demarcación, se ha perdido irremisiblemente en las fauces insaciables de una administración centralizada, troglodita y egocéntrica, que desconoce  la obligación de redistribuir equitativamente la riqueza generada por sus contribuyentes.