La exuberante vegetación que genera este suelo privilegiado, pinta de color y alegría el andino paisaje. Sus montañas, mesetas y valles, donde la poética belleza está presente siempre, dejan escuchar la dulce canción de la Vida. 

 

 

   Este conjunto de caprichosas y gigantescas rocas, herencia del cretácico, se asemeja a un grupo de fantasmales personajes inmersos en el laberinto de misteriosos  conciliábulos.  Se encuentra en el macizo del Guingopana y se lo conoce como "El Círculo de los Brujos".

 


 

 

El Guingopana, hermosa y colosal montaña, orlada de misterio. La naturaleza ha esculpido en ella rostros antropomorfos que impresionan vivamente con su pétrea mirada. ¿O acaso no fue ésta su artífice?
    Su propio nombre es de sí muy decidor: Guingopana significa en legua quechua "Las hermanas desiguales".

 

  Vista parcial de Cusipe

 

 

 

  Otro lugar de interés no sólo para los amantes de la bucólica belleza sino también para el estudioso es Cusipe. Su configuración redonda y hendida que a primera vista sugiere la presencia del cráter de un volcán apagado, es por cierto engañosa. Tampoco se trata del lecho de una antigua laguna, pues no contiene vestigios que hicieran suponer así.
   ¿Entonces cuál fue su origen? Sin duda el impacto de un asteroide.

 

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