ENSOÑACIÓN                        Poesía                            

                 

AZUCENA GUARTAN SERRANO

                                   

 paisdeleyenda@yahoo.es

                                         

            

 

 

                      ENSOÑACIÓN
                                                                                                                        
 

                    Poemas de Azucena Guartán Serrano

                                                            ANHELOS

 

Seguro que no serás tú quien de cuenta de mi felicidad,

tampoco con mis ilusiones, menos aún con mi esperanza.

Te amé como a nadie, esa es la verdad,

pero te sacaré del fondo de mi alma,

aunque sangre gota a gota el corazón.

No cejaré hasta olvidarme de ti.

 

Te llevo como una ponzoñosa atravesada en el alma,  

Pero, apelando al desprecio, conseguiré anularte. 

Pronto, muy pronto, ya nada significarás en mi vida;

no serás más que un grisáceo crepúsculo

hundiéndote en las fauces de la tenebrosa noche.  

 

Pero ¡qué ironía de la fatalidad!

Pues sabe Dios un día festejé el haberte conocido.

 

  12 Enero del 2004

 

 

TU INDIFERENCIA

 

Parece no importarte mi presencia.

Vuelve la cabeza para verme,

ya que espero sumergirme

en los negros lagos de tus ojos,

bucear sus linfas misteriosas

y arribar adonde moran tus secretos.

 

¿A qué se debe tu indiferencia?

¿Prescindiste ya de mi amor

para caerte en otros brazos?

Confieso que tu actitud me hiere,

lastima el corazón, desgarra el alma

y obnubila la mente.

 

¿Dónde estás, donde te encuentras?

Quiero volver a mirarte

y solazarme en tu inmenso amor.

 

 

           DELEITE

 

Amarte a ti es mi deleite,

una sensación arrobadora

que acaricia el alma

y ensancha el corazón.

 

Cuando navego por el mar turquí de la ilusión,

Buscando el puerto donde te hallas tú,

no espero más que el instante

de echarme en tus brazos,

catar tus besos

y entregarme a tus caricias.

 

 ¡Oh amado mío!

Cuánto significas para mí.

Busco tu presencia a toda hora,

ya que el solo recuerdo de ti

no hace más que avivar mi pasión,

esa pasión en que ardo y quemo.

 

Ven a mí, ¡amado mío!,

y quédate conmigo siempre.

 

03-Enero – 2006

 

 

¿QUE NO TE IMPORTO?

 

¿Qué no te importo?

Pues ya veremos si puedes resistir

la ansiedad de recobrarme.

 

Por sentir mi calor

y embriagarte con el néctar de mis besos,

doblegando tu fatuo orgullo,

volverás sobre tus pasos.

 

Seducida por la magia de tus palabras

te entregué mi amor sin condición

y fui obsecuente esclava de tus caprichos.

 

Bajo el influjo de tus falacias

no viví sino para amarte

ni vi más que por tus ojos.

 

Busqué la felicidad en ti

y tan sólo encontré amargura,

quise hallar en ti mi refugio

sin suponer que eras inhóspito erial.

 

Pero no hay mal que sea perenne

ni ser que lo asimile,

y, cansada al fin de tu opresión,

te cerré la puerta de mi corazón.

 

No volveré a ser tuya jamás.

 

12 enero-2006

 

 

¡HASTA NUNCA!

 

No volveré jamás a verme contigo.

Tal es mi propósito, y aun más:

te desalojaré del espejo de mis recuerdos

en salvaguarda del panorama de mi vida.

 

En adelante, el número de tu fono,

Tu melosa voz, tus tiernas miradas

y aquella elegante despreocupación,

que te aureola de seráfica placidez,

las sepultaré en el sarcófago del olvido.

 

Pero, ¿son reales todas esas virtudes

que consiguieron seducirme,

o nada más que meras falsías?

¡Oh Dios! Sin duda que las fueron.

 

Bendita la hora en que al fin

conseguí expulsarte de mi existencia,

porque fuiste como una carcoma.

 

12-enero 2006

 

             

 

Pensarte es un deleite

y tenerte mi locura,

ya nada en el mundo importa

si eres de mí entero.

cuanto me amas,

y es eso tu consuelo.

lo cual, yo fascinada,

contemplo en mi desvelo.

 

Tu amor no tiene fronteras

ni temores ni dolores,

pues sabe que el poseernos

nos lleva al paraíso

en los brazos de Cupido.

  

¡Qué lindo eres tú:

dulce, embriagante, alucinante,

Quien evitara la agonía

para vibrar de nuevo

con la magia y el deseo

desbordante de misterios.

 

 Azucena Guartán, diciembre 04 del 2005.

 

¿Que te olvide?

  Me pides que te olvide,
pero bien sabes que es imposible
si a tu vehemente, dulce y frágil  
amor me encadenaste.

  Ya vivir sin ti no puedo
porque en cada suspiro
una ilusión elevo al cielo,
buscando asirme sobre todo
en tu apasionado regazo,
y apagues mi anhelante e
incontenible ansias de amar.

  Sabes que me perteneces,
ya nadie podrá jamás
impedirme de soñar despierta,
amarte y adorarte.
Ese será mi fin.

  Volarás alto, muy alto,
pero siempre arribaras al nido
en nuestro humilde rancho,
con la fuerza destellante
de este amor constante.

Azucena Guartán Serrano

 

                    PLENITUD
 

Como no amarte si estas absolutamente en todo:

en el caminar sigiloso o en el viento que sacude

la debilitada hoja.

 

En el cantar de la aurora,

en el tictac de mi reloj

que no se para.

 

Dentro de cada palpitar,

de cada suspiro

que se pierde en la esperanza,

¡amor lindo, dulce amor

que te quedaste en lo profundo de mi alma!

 

Por ti vivo, para ti solamente me haces soñar,

alegrar desfallecer, entristecer.

 

Todas estas son delicias del amor.

¡Cuanto yo te amo? ¿Cuanto tú me amas?

Sólo los dos siempre lo sabremos

que es una inmensidad.

Lo llamare plenitud porque abarca

la totalidad de dos seres amantes

enamorados del amor, de esa lealtad

que armoniza en uno nuestro ser.

 

¡Oh! Amor deleitoso,  

amor incomparable

que vas sigiloso, 

buscando por todas partes

un anclar para los dos, 

y te adentras paso a paso.   

 

Ya nada ni nadie 

podrá lo nuestro extinguir 

Será una eternidad.

 

Azucena Guartán Serrano

 

 

        EVOCACION

 

Quisiera poder borrar toda huella

que tus embrujadoras caricias

dominaran mis sentidos.

A tus pies me he rendido

cual camino al caminante tendióse en suave marcha.

 

Si el viento con su invisible presencia

pudiera borrar este arrebol impregnado,

segura entonces estaría que al son de su suplicio

desapareciste en su cause.

 

Por retorno no sabría

buscarle en donde

crees que podría

¿si bien al brillar el alba

o en el crepúsculo del olvido?

 

¿Dónde, pero dónde

correría a su encuentro?

Pienso que en el suave silbido

de aquella alondra cantarina

que entona sus dulces trinos

invitando a perderse

en el eco de su trinata.

 

 Azucena Guartán Serrano

  paisdeleyenda@yahoo.es